• Big Data: Mitos vs realidad

    Fecha: noviembre 4, 2021

    Categoría: Datos y métricas

    El fenómeno del big data (entendido como la capacidad para generar, registrar, procesar, analizar y obtener información inteligente a partir de una ingente cantidad de datos) está marcando un antes y un después en muchos aspectos de la vida y podría ser equivalente a la revolución que supuso el desarrollo de Internet. Ningún área de negocio o segmento de nuestra vida va a quedar fuera del alcance del big data y su explotación, por ejemplo, por parte de la inteligencia artificial. No son pocas las voces autorizadas que defienden que el resultado de esta pandemia hubiera sido diferente de haber dispuesto de mejores datos para analizar.

    Hagámonos una idea de la dimensión de lo que estamos hablando. Ya en 2012 – hace prácticamente 10 años – el gigante IBM afirmaba que si todos los bytes de datos que generábamos anualmente fueran guardados en CDs y los apiláramos, crearíamos una gran torre de ida y vuelta desde la Tierra hasta la Luna. Desde ese momento, el incremento de datos ha sido exponencial. 

    Y es que las ciudades están plagadas de sensores que recogen información meteorológica, tráfico, transacciones financieras, nuestra huella en Internet, en redes sociales, en las compras, en el consumo de contenidos, en cómo viajamos, nuestra salud… Somos los usuarios y ciudadanos anónimos los que vamos dejando un impresionante rastro de datos, no solo de lo que hacemos, sino también de lo que pensamos e, incluso, de cómo nos sentimos. 

    Los datos como moneda de cambio

    Los datos son la nueva moneda de cambio. Son el nuevo poder. Hace unos años, grupos terroristas de oriente descubrieron la ubicación de las bases militares americanas en la zona a partir del acceso a los datos generados por los wearables de los soldados americanos… y, sin embargo, compartimos nuestros datos sin pensarlo dos veces. 

    Odiamos estar metiendo nuestra contraseña constantemente por lo que nos “logamos” en páginas “desconocidas” usando nuestras RRSS con aplicaciones como Facebook o Google. Como consumidores e individuos, nuestras vidas —nuestras preferencias, pasiones y prejuicios— están encapsuladas en muchos terabytes de datos, en la nube: desde nuestro historial de compras en Amazon, pasando por lo que nos gusta en Facebook e Instagram, hasta nuestras opiniones en Twitter, quiénes son nuestros amigos o familiares, a lo que buscamos en Google y lo que le preguntamos a Alexa o a Siri.

    Para capitalizar esta oportunidad desde las marcas y las empresas, se requiere entender qué es y qué no es el big data y cómo podemos aplicarlo a nuestro trabajo. A continuación, exploramos siete mitos frente a otras tantas realidades en torno al big data:

    Mito 1: TODO EL MUNDO LO USA

    Las empresas que realmente están usando su big data son muy pocas. Hay numerosos altos directivos que están muy interesados en lo que puede ofrecer, pero a la hora de la verdad, les cuesta dar el paso hacia una verdadera transformación digital por el ‘miedo’ inherente al cambio. No está tan extendido un uso estratégico del big data y, por supuesto, mucho menos en el ámbito de la comunicación y el marketing.

    Según el informe “Madurez digital en España. Datos y Analítica” de la filial de Indra, Minsait, apenas un 17% de las empresas en nuestro país contaban con especialistas en analítica de datos a finales de 2019.

    Mito 2: MÁS DATOS = MEJORES DATOS

    Cuando la gente habla del big data, la conversación habitualmente va sobre la cantidad de datos y cómo esta cantidad crece. El tamaño y la velocidad parecen lo más importante. Realmente, el tamaño no es tan relevante porque, de hecho, un porcentaje muy reducido de todos los datos disponibles son los que se aprovechan actualmente de verdad.

    Lo más relevante es la calidad de los datos. Lo que hace realmente útil el big data son las conocidas como 5 V’s:

    • Volumen – ¿De cuántos datos disponemos?
    • Variedad – ¿En qué formatos y con qué variedad de fuentes disponemos de la información?
    • Velocidad – La velocidad a la que se generan los nuevos datos y se añaden a los existentes. También la velocidad en la que podemos analizarlos, si es en tiempo real, por ejemplo.
    • Veracidad – La calidad y veracidad de los datos que poseemos. El grado de confianza.
    • Valor – El valor que nos aportan a través de su análisis.

    Mito 3: SE NECESITA MUCHO DINERO

    Es cierto que las grandes corporaciones y los gobiernos están invirtiendo grandes presupuestos en hardware, software, almacenamiento y profesionales con habilidades en estos campos pero, cada día que pasa, la tecnología big data se está abaratando y también aumenta el número de opciones de software que permite el análisis de esos datos. Cada vez más, el uso del big data se está democratizando, permitiendo que todos los actores – desde los más grandes hasta las PYMES – empiecen a desarrollar sus estrategias dirigidas por los datos.

    Mito 4: LOS LÍDERES TRIUNFAN CON HERRAMIENTAS Y TECNOLOGÍA

    Es obvio que las herramientas y la tecnología son importantes, pero no es en lo que se basa el éxito del big data. El éxito con el big data se sustenta, sobre todo, en una estructura y cultura de compañía basada en el análisis de los datos. Ser “data-driven” es más importante que tener muchos datos. Los estudios demuestran que cuanto más “data-driven” se consideran las empresas, mejor performance y resultados tienen. Tener éxito con los datos también requiere fomentar una cultura de experimentación

    Mito 5: ESTO VA DE GENTE DE IT, MATEMÁTICOS, INGENIEROS, ANALISTAS…

    Todo el mundo quiere “montar un big data”, pero muy poca gente sabe cómo estructurar este ciclo. Y, sobre todo, la gran pregunta es ¿para qué? ¿Qué queremos saber?

    El big data en sí mismo no tiene valor. La cuestión no es cuántos datos podemos tener o analizar, sino para qué queremos analizarlos, qué queremos saber y, por lo tanto, qué tipo de datos necesitaremos. Y para responder adecuadamente esto, aunque nos sorprenda, con frecuencia son necesarias mentes con un perfil más “humanista” que de “ciencias”: filósofos, sociólogos, lingüistas…

    Las habilidades que se necesitan para usar el big data son técnicas o estadísticas solo en un 50%. El otro 50% son de pensamiento lógico: saber formular buenas hipótesis basadas en lo que sabemos y en lo que queremos descubrir. El reto no recae sobre los datos, sino sobre el pensamiento analítico: la habilidad para reconocer y solventar problemas usando la información disponible.

    Mito 6: EL BIG DATA ES EL NUEVO PETRÓLEO

    Sí, efectivamente. A pesar de que el uso de los datos para obtener información no es nada nuevo en absoluto. Al igual que el petróleo, los datos no sirven para nada en crudo, hay que refinarlos y transformarlos en gasolina. También el big data es como un kilogramo de harina o de arroz. Pueden tener cierto valor, pero si no sabemos cómo usarlos para elaborar una receta, no tienen ningún valor porque no son comestibles.

    Mito 7: TODOS LOS DATOS SE PUEDEN ANALIZAR

    Hay una gran cantidad de datos que no se pueden rastrear, ni medir, ni analizar. Es el llamado “dark social”: por ejemplo, todas esas visitas a un sitio web cuya procedencia se desconoce. O todas las ocasiones en que compartimos información vía correo electrónico o mensajería instantánea como Whatsapp, Snapchat o Messenger. Este tráfico de datos es difícil de medir y esencialmente casi invisible para la mayoría de programas analíticos. Varios estudios aseguran que el “dark social” supone, al menos, un 50% del tráfico de cualquier web.

     

     

  • La inteligencia artificial va a resultar aún más transformadora para la comunicación en los próximos cinco años, que lo que las redes sociales han sido en el último lustro. El big data seguirá experimentando un gran crecimiento debido a desarrollos como el de la inteligencia artificial y el ‘machine learning’ que ayudan al progreso en el análisis y aprendizaje a partir de datos, o a la penetración del Internet de las Cosas (IoT) que genera nuevas fuentes y un mayor volumen de datos. Para 2025 se dice que habrá en el mundo más de 50.000 millones de dispositivos ‘Smart’ conectados a internet. ¿Servirá todo ello para predecir y minimizar el impacto de pandemias como la que estamos sufriendo?

    Para capitalizar esta oportunidad desde las marcas y las empresas, se requiere entender hacia dónde vamos con el desarrollo del big data y cómo podemos aplicarlo a nuestro trabajo. A continuación destacamos las 7 principales tendencias que no debemos dejar pasar:

    TENDENCIA 1 – Del Social Listening al Conversation Analysis

    El ‘social listening’ apenas roza de pasada el potencial de la analítica. Es más interesante cuando sabemos cómo recoger y procesar los datos de una forma más esclarecedora. Se trata del ‘conversation analysis’ un paso más allá que, con las nuevas herramientas disponibles, nos permite identificar correlaciones e insights que antes ni en sueños se nos ocurrirían. Este análisis más profundo (con plataformas como Watson de IBM o Graphext, por ejemplo) nos brinda aún más posibilidades.

    TENDENCIA 2 – El reto de la privacidad de los datos

    La tecnología y la realidad van por delante del regulador. Y cuando éste actúa, además de tarde, no lo hace de forma homogénea en los diferentes países. Hace falta, por lo tanto, incrementar la seguridad jurídica para los operadores y empresas de datos.

    Es necesario hacer convivir las dos caras de una misma moneda: la RECOGIDA, TRATAMIENTO y COMERCIALIZACIÓN… de los datos, con los derechos a la PRIVACIDAD, SEGURIDAD y ACCESO… de los ciudadanos a sus datos.

    Las personas anónimas somos las que construimos el cotizadísimo big data a fuerza de hacer transacciones, escuchar música o geo-localizarnos cuando hacemos una foto. Incluso los que no tienen Facebook están también en Facebook, y los que nunca usan internet pueden aparecer en una búsqueda de Google.

    TENDENCIA 3 – El big data mal utilizado puede ser un arma de destrucción matemática

    Así es como titulaba la revista Yorokobu un artículo en el que entrevistaba a la antigua analista de datos en Wall Street, Cathy O’Neil. Según esta experta, “los grandes bancos y aseguradoras están utilizando el big data para valorar, calcular, aprobar y rechazar los créditos o las pólizas de sus clientes, incluidas las pólizas médicas. Los clientes, muchas veces, no sabemos ni qué criterios se están utilizando para evaluarlos, ni si los datos son privados y han sido obtenidos sin nuestro consentimiento, ni si son incorrectos y las empresas no les dan, por eso mismo, el trato que merecen”.

    Algo similar ha empezado a ocurrir también con los departamentos de recursos humanos que ya utilizan estos sistemas para filtrar a los candidatos de los procesos de selección y para medir el talento, la capacidad o la proyección de los trabajadores internos.¿Serán los algoritmos o los robots con inteligencia artificial los que evitarán la discriminación por razones de sexo, raza, edad u otras circunstancias?

    TENDENCIA 4 – La IA es lo más parecido a un humano

    La inteligencia artificial ha creado asistentes digitales que serán millones de veces más inteligentes que los humanos. IBM lleva más de una década entrenando a IBM Watson, un sistema de inteligencia artificial que puede procesar cientos de millones de datos y hacer un análisis de toda esa información en apenas unos segundos. Este sistema aprende constantemente de los humanos que le rodean cada vez que es utilizado por las empresas. Aprende de nuestras respuestas, de nuestras inquietudes, de nuestras reacciones y de la forma en la que nos expresamos, con nuestros matices y giros lingüísticos.

    Esto es un cambio muy significativo en la relación hombre-máquina porque hasta ahora la conversación entre las personas y las máquinas había sido al revés. Los individuos tenían que pensar en una lógica distinta a la suya: una lógica de aparato. Los humanos se vieron obligados a suplantar sus manos por teclados y ratones, a usar comandos en vez de palabras y a sustituir su voz por pulsaciones sobre botones. Ahora es la máquina la que aprende un comportamiento humano.

    Ya se está utilizando en medicina, banca, industrias energéticas, instituciones científicas y universidades… entre otros muchos ámbitos. Entre otras aplicaciones, se usa para crear los famosos ‘chatbots’, sistemas de atención al cliente – por ejemplo – en los que, al principio, el ser humano enriquece la información y, luego, es el software como IBM Watson el que aprende del análisis de su interacción con los humanos.

    Millones de usuarios en el mundo utilizan ya estos asistentes virtuales y se están convirtiendo en una de las principales herramientas de captación de información. De hecho, algunos estudios revelan que el 80% de los millennials prefieren compartir su información personal con un bot antes que con un humano. A medida que la inteligencia artificial vaya alcanzando nuevas fronteras, se logrará que las respuestas que den estos chats sean mejores y más “humanas”, lo que mejorará aún más la experiencia del cliente. A medio plazo, se estima que entre el 40% y el 70% de las interacciones en call centers o SAC serán totalmente automatizadas.

    TENDENCIA 5 ¿Pone la automatización a muchas profesiones en peligro de extinción?

    Todo esto está suponiendo una auténtica revolución en el ámbito laboral. Ya en 2017, el diario ABC publicaba que la consultora Gartner había llevado a cabo un estudio según el cual la inteligencia artificial crearía hasta el 2020 más trabajos de los que destruiría. 2,3 millones de nuevos empleos frente 1,8 millones de empleos destruidos. No sabemos si esta previsión se habrá cumplido, pero el análisis también detallaba que, a partir del 2020 y hasta 2025, se crearían dos millones más. Lo más interesante de este informe es que afirmaba que para 2022, el trabajo de una de cada cinco personas estaría relacionado con la inteligencia artificial. Y todo ello sin contar con la aceleración de la transformación digital y del análisis de datos que va a suponer la pandemia que estamos viviendo.

    Algunas profesiones que se verían afectadas podrían ser:

    • La MEDICINA: Según la Sociedad Española de Radiología Médica, el empleo de 9.000 radiólogos en España podría estar en peligro. Las pruebas médicas realizadas con IA mejoran hasta un 20% los diagnósticos.
    • Los trabajadores de BANCOS, TIENDAS o SUPERMERCADOS: Ya existen dispensadores inteligentes con reconocimiento de voz incorporado que pueden sustituir perfectamente a los cajeros o cajeras humanos.
    • La ABOGACÍA: Los grandes despachos están aplicando ya IA para el análisis de jurisprudencia, lo que reduce tanto la duración de los casos, como el número de personas implicadas.
    • El PERIODISMO: Se pueden ya desarrollar contenidos perfectamente redactados en tiempo real a partir de potentes motores que identifican los intereses de la audiencia y los datos de los acontecimientos. En Samy, hemos sido testigo de algunas pruebas como las que realizan en la empresa española Leo y es realmente difícil diferenciar los contenidos creados por un robot, de los redactados por un humano.
    • Incluso la COMPRA DE MEDIOS se verá muy afectada: Volkswagen ya comenzó a planificar los medios para comprar en sus campañas publicitarias utilizando software de inteligencia artificial, aumentando su efectividad y, por lo tanto, aumentando sus presupuestos al hacerlos más eficientes. Ha llegado a prescindir de su agencia de medios.

    TENDENCIA 6 – People Based Marketing

    Desde hace unos años, las marcas cambian sus “audiencias” por “personas”. Con el fin de que la publicidad sea menos invasiva, se trata de hacer que la comunicación de las marcas con los consumidores sea para estos lo más relevante posible, proporcionándoles información en la que de verdad estén interesados.

    Se trata de impactar solo a las personas interesadas en un producto o servicio y en el momento en el que estén interesadas. El problema es que seguimos recibiendo en Internet, por ejemplo, publicidad del producto que hemos buscado en Google o en Amazon y que ya compramos hace un mes… Pero la tecnología y la analítica se van afinando y están consiguiendo que la publicidad y la comunicación sean cada vez más efectivas.

    Aun así, no hemos conseguido eliminar la táctica de disparar a cañonazos con interminables bloques publicitarios de spots en televisión y no siempre somos capaces de cumplir la promesa de hacer de la publicidad información relevante para el consumidor. Son precisamente las grandes compañías que manejan sus propios datos de comportamiento de los usuarios (Amazon, Google, Facebook…) junto con las que usan el big data de forma inteligente, las que más rápido avanzan en este camino.

    TENDENCIA 7 – Prediciendo el futuro

    La ANALÍTICA es la verdadera herramienta que saca partido al big data. Y hay, al menos, tres tipos de analítica. La tendencia de futuro es hacia una analítica PREDICTIVA: esto es, anticiparnos con el big data al futuro. Estudiando datos recientes y pasados, se puede llegar a predecir qué ocurrirá en un porcentaje de acierto significativamente alto.

    Los motores de búsqueda, por ejemplo, tienen tanta información de los usuarios, que únicamente necesitan desarrollar y aplicar las tecnologías ya existentes para anticiparse a las necesidades de estos usuarios. Incluso en aspectos que ni el propio usuario había contemplado. Así es como compañías ‘data-driven’ como Amazon organizan ya sus operaciones logísticas para tener cerca de nuestros domicilios y entregarnos en apenas dos horas aquello que “saben” que pronto vamos a comprar.

  • Los juego olímpicos de Tokyo 2020

    Breve estudio sobre los Juegos Olímpicos

    El pasado 8 de agosto se llevó a cabo la ceremonia de clausura de los juegos olímpicos Tokyo 2020, una edición que sin duda ha quedado marcada por las circunstancias actuales, pero también por el peso de grandes momentos y una gran y activa conversación en redes.

    Gracias a la escucha social, podemos medir aquellos temas que han generado un sentimiento más negativo o positivo, los que más interacciones y menciones han generado y cómo ha percibido en general la audiencia los juegos olímpicos y sus momentos más destacados.

    En este pequeño estudio general hemos optado por centrarnos en la red social más enfocada en la conversación, Twitter, para conocer el impacto real de muchos de los puntos álgidos de estos juegos olímpicos. No obstante, hemos incluido datos generales de otras redes para poder aportar una visión global.

    Unos juegos diferentes

    Que han sido unos juegos peculiares es algo que no se le escapa a nadie. La pandemia ha obligado a que se celebrarán en 2021 en lugar de 2020, no han tenido público, lo cual conlleva pérdidas para el país nipón y, sin embargo, han sido unos juegos con gran presencia en redes.

    Tokyo 2020 además ha sido la primera edición en presentar competiciones como la de kárate, escalada o skateboard, iniciando la era en la que el país hospedador puede definir algunas de las competiciones y prescindir de otras.

    La Representación importa

    La visibilidad frente a la discriminación, el colectivo LGTBIQ+, la importancia de la salud mental, etc. ha sido sin duda de los puntos más fuertes de estos juegos, generando un nivel de conversación muy elevado pero también de una gran calidad, gracias a los debates aportados.

    La importancia de hablar de estos puntos y generar conciencia sobre los mismos está increíblemente bien representado por el pico de conversación sobre salud mental tras la retirada temporal de los juegos de Simone Biles, la favorita de EEUU.

    Pico de conversación de salud mental durante los juegos olímpicos – SynthesioLa conversación sobre la salud mental generó una cantidad de conversación, tanto negativa como positiva, que tuvo un impacto en medios, que se hicieron eco, más de lo que habitualmente suelen, de cómo afecta la presión en la salud mental no solo de deportista de élite, sino de profesionales y en especial, considerando la situación actual tanto social como económica, cómo afecta a los jóvenes.

    Destaca, por esto mismo, que el término de “mental health” sea sin duda uno de los más usados a nivel internacional en relación a los juegos de Tokyo 2020. Es más, en el gráfico que se destaca más bajo se puede ver claramente que el 90% de las expresiones más utilizadas están relacionadas con la salud mental y las mujeres jóvenes, en especial las de color.

    Top expresiones utilizadas durante los juegos olímpicos.

    No obstante, como ya se mencionaba anteriormente, la salud mental no ha sido el único punto clave de estos juegos. La visibilidad LGBT+ ha sido otro de los temas más comentados, y celebrados de los juegos de Tokyo.

    Cuando hablamos de la comunidad LGBTIQ+ en el mundo del deporte olímpico sin duda una de las voces más destacadas es la de Tom Daley, el saltador de trampolín británico que siempre ha sido muy claro en cuanto a su sexualidad y muy vocal frente a la discriminación contra el colectivo.

    Su poderoso statement “I am a gay man and also an Olympic champion” (soy un hombre gay y también un campeón olímpico) ha resonado con fuerza por todo lo que representa.

    Tom Daley tras ganar su oro olímpico

    También ha habido voces negativas en cuanto a la representación LGBT+ por parte de los colectivos más conservadores, especialmente cuando se hablaba de deportistas trans. No obstante, muchos otros mostraban su apoyo a la comunidad trans en general y los más entendidos recordaban a las masas que una de las mediciones médicas que se lleva a cabo en los juegos es la de la testosterona.

    Además, en estos juegos ha habido representación no binaria, algo que también ha recibido críticas negativas por parte de aquellos que criticaban la participación del colectivo trans. No obstante, lo que realmente destaca es la naturalidad y la visibilidad positiva que esto representa para millones de personas.

    Representación no binaria en los juegos olímpicos de parte de Quinn, perteneciente al equipo canadiense

     

     

    Los juegos olímpicos más jóvenes

    Tokyo 2020 ha estado marcado también por la cantidad de competidores menores de 18 años. Destaca especialmente la reciente añadida competición de skateboard, donde los podios han sido ocupados por algunas de las deportistas más jóvenes de la historia.

    Rayssa Leal, Momiji Nishiya, Sky Brown, … Son muchos los nombres de jóvenes deportistas que han dejado su marca por su resiliencia, su deportividad, su profesionalismo y su compañerismo frente a los representantes de otros países.

    Rayssa Leal cuando se hizo viral y ahora, como competidora olímpica

    Los competidores olímpicos, nuevos influencers

    En los Juegos Olímpicos, los aficionados contemporáneos no sólo animan a los atletas de su país, sino también a sus influencers y estrellas de las redes sociales. El atleta paralímpico estadounidense Hunter Woodhall tiene 2,6 millones de seguidores en TikTok, la jugadora estadounidense de voleibol April Ross está en la plataforma Cameo, y Tom Daley ha documentado su viaje a Tokio, donde acaba de ganar una medalla de oro, para sus 900.000 suscriptores de YouTube.

    Y es que son muchos los deportistas que han ganado followers internacionales gracias a ser descubiertos de forma global durante los juegos, llegando a ganar de la noche a la mañana miles de followers.

    El kárate, el skateboard, la escalada deportiva y el surf -todos ellos deportes que resuenan en un grupo demográfico más joven- contribuyeron sin duda a impulsar el tráfico hacia TikTok. Las ganadoras del podio de patinaje callejero femenino tenían 13, 13 y 16 años, y la medallista de plata, la brasileña Rayssa Leal, tiene 3,4 millones de seguidores en TikTok, la mitad de sus 6,5 millones de seguidores en Instagram. 

    La patinadora filipina Margielyn Didal publicó una foto junto a Tony Hawk, considerado el mejor patinador de todos los tiempos, en la cual se sumó a la broma habitual de Hawk de que a menudo la gente no lograba identificarle en lugares públicos. Cuando su publicación fue interpretada por muchos como que Didal no era capaz de reconocer a Hawk, el propio Tony tuvo que dar explicaciones de que todo se trataba de una broma.

    Erik Shoji, un jugador de voleibol estadounidense, se ganó la atención con reseñas de comida en TikTok y recorridos desde la villa de los atletas, junto con miradas entre bastidores de la experiencia del atleta. No se tomó en serio las redes sociales hasta que abrió un canal de YouTube el año pasado mientras luchaba contra el COVID. 

    La piragüista australiana Jessica Fox, por otro lado, en lugar de hacerse famosa por ganar el oro en eslalon de canoa o el bronce en eslalon de kayak, saltó a la fama al publicar un vídeo en TikTok en el que alguien utilizaba un condón para reparar el morro de su embarcación. 

    Incluso el perfil oficial de los Juegos Olímpicos se ha disparado con más de tres mil millones de visualizaciones de vídeos relacionados con su reto #EspírituOlímpico. Es más, las cuentas oficiales de TikTok, Instagram, Facebook, Twitter y Weibo generaron 3.700 millones de interacciones, alcanzando combinadas un total de 75 millones de seguidores.

    Millennials, generación Z, visibilidad y buen rollismo

    Otro de los aspectos destacados es sin duda el compañerismo, algo que muchos han señalado, la buena relación general entre deportistas, los gestos de solidaridad, y las celebraciones como amigos de los triunfos ajenos.

    La decisión de compartir la medalla de oro entre Qatar e Italia en salto masculino con pértiga, las nadadoras estadounidenses celebrando el oro y record mundial de la sudafricana Schoenmaker como propio. Son muchas las muestras de deportividad y genuino compañerismo las que dejan estos juegos.

    Celebrando el record mundial de la nadadora Schoenmaker

    La cultura popular y los shows favoritos de muchos también se han colado en las competiciones. Sin duda un punto que muestra que las nuevas generaciones no tienen miedo a mostrar sus pasiones y a darle un toque divertido a la competición.

    Los fans de “Avatar: the last airbender” han sido sin duda los más comentados, habiendo tenido el show una representación de lo más llamativa tanto en windsurf como en natación sincronizada, gracias al representante de Países Bajos y las representantes mexicanas.

    Kiran Badloe mostrando su estilo airbender

    Kiran Badloe decidió decorarse el pelo con la característica flecha azul de los airbenders, los maestros del viento de la serie animada Avatar, enseñando que el viento estaba de su parte en la competición. Realmente lo estaba, se llevó el oro en la categoría RS:X.

    La dupla de natación sincronizada de México no se quedó atrás, y es que las nadadoras Nuria Diosdado y Natalia Jimenez representaron a las cuatro naciones de la serie en sus trajes y en su rutina, generando un gran revuelo en las redes.

    Otro de los momentos populares fue protagonizado por la rutina y traje de gimnasia rítmica del equipo de Uzbekistán, inspirado en Sailor Moon.

    Tendencias más gamberras

    No todos los momentos en los juegos olímpicos son lo que puede describirse como “wholesome”, ha habido memes nuevos y otros reincidentes, como la cara de los saltadores de trampolín, que es ya un clásico.

    Dentro de esto han destacado sin duda dos puntos en concreto, uno que explicaría la subida de followers de algunos de los atletas y otro que muestra el porqué es necesario tener empatía a la hora de hablar de otros.

    Del primero podemos destacar como diferentes países han encontrado su atractivo en competidores, despertando su interés en otros lugares, vecinos o lejanos, que seguramente acabarán por definir sus viajes futuros, en cuanto estos puedan hacerse reales.

    Un ejemplo es el del karateka español Damián Quintero, que tras su paso por las olimpiadas ha alcanzado los 149.000 seguidores, llenando sus posts de comentarios en diferentes idiomas. El atleta ha despertado pasiones especialmente en el país nipón, ganando miles de fans pertenecientes al mismo.

    Una reciente fan del español karateka Damian Quintero

    En la otra cara de la moneda encontramos a Novak Djokovic. El serbio fue preguntado por la presión a la hora de competir, algo que muchos relacionaron con la salida temporal de los juegos de Simone Biles y él respondió que la presión es positiva y que hay que aprender a gestionarla… para días más tarde tener un arranque de ira durante el partido en el que se jugaba el bronce. Estos desafortunados comentarios, en los que él se refería no obstante a él mismo y no en referencia a la estadounidense, desencadenaron una lluvia de memes en las redes sociales.

    Uno de los ejemplos de Djokovic convertido en meme

    Pero no ha sido este el único meme popular, la celebración del entrenador australiano Dean Boxall también fue viral, así como otros muchos más momentos, aquí algunos de ellos:

    Dean Boxall celebrando el triunfo de Australia

     

    Otro de los memes y temas más comentados Otro de los memes más populares, decir en lo único en lo que alguien se puede sentir identificado con un atleta olímpico. En este caso, la miopía.

    Investigación sobre la historia de los Juegos Olímpicos basada en datos

    ¿Quieres saber más sobre la investigación de datos y tendencias a través del estudio de la data? Nuestros compañeros de SHARE Creative, otra de las agencias que forma parte del ecosistema Samy, ha creado un interesante artículo basado en datos extraídos sobre la historia de los Juegos Olímpicos, dónde se puede ver un poco más cómo trabajamos con este tipo de información.

    Puedes echarle un vistazo aquí (en inglés). Podrás descubrir los países con mayor número de medallas, en qué deportes hay un claro dominio de un país, de dónde vienen los medallistas con más medallas y mucho más, como ejemplo de nuestro expertise en data.

    ¿Quieres aprender más sobre nuestros métodos?

    Si quieres saber más sobre cómo funciona nuestro equipo de innovación y el porqué somos profesionales en datos y social listening puedes contactarnos aquí.

     

    Fuentes: Social Listening realizado a través de Synthesio, Market Insider, USA Today, Twitter, GimmeSport, The Star
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    Métricas en el Influencer Marketing

    Que las campañas con influencers generan beneficios es algo indiscutible. Las acciones con influencers generan 11 veces más ROI que las acciones de marketing tradicional. Además, en adición a esto, BrandManic afirma que, según sus datos, hasta un 92% de personas están dispuestas a confiar en opiniones personales sobre marcas, incluso sin conocer a la persona que hace la recomendación.

    Pero estos no son los únicos datos que apoyan los beneficios de las campañas con perfiles. Según Postcron y Grou un 94% de los equipos de marketing de marcas que han utilizado influencers para sus campañas considera que es una estrategia efectiva y la tasa de retención de clientes ganados mediante la recomendación es un 37% más alta.

    Al igual que otro tipo de campañas de marketing, conocer la forma correcta de hacerlas y saber escoger al influencer adecuado es esencial. Pero, ¿cómo se puede saber si la campaña con los perfiles ha sido exitosa?

    La clave reside en la capacidad de saber leer los números, contar con los datos reales de los perfiles y encontrar aquel que más se ajuste a nuestras necesidades.

    Escoger el perfil adecuado

    Existen muchos tipos de influencers, tantos que dedicamos un artículo sobre el tema en este mismo blog. En función de la campaña que se vaya a llevar a cabo será necesario contar con un perfil concreto, definido por su estilo, público, número de followers, entre otras cosas.

    Aunque a primera vista no parece una tarea demasiado complicada, es aconsejable contar con ayuda experta, ya que a veces se puede considerar un perfil como el perfecto para la presentación de un producto, cuando en realidad el público objetivo se encuentra entre los followers de otro tipo de influencer.

    Una de las formas más efectivas para conocer quién habla realmente de nosotros y descubrir si tenemos fichado a nuestro target es mediante el Social Listening. El research ayuda además a conocer el tipo de insights útiles para generar el contenido adecuado.

    Conocer las cifras aproximadas del influencer

    No todo se mide en número de followers. Son muchos los influencers que cuentan con un gran número de seguidores que sin embargo no generan el engagement deseado para nuestras campañas.

    Además, en función de la acción que queramos realizar, puede que nuestro objetivo se trate llegar a un público más nicho, por lo que la búsqueda de perfiles con grandes cifras no siempre es la mejor.

    En SamyRoad, por ejemplo, contamos con una herramienta propia para la búsqueda de los perfiles adecuados, Shinebuzz, pudiendo además conocer la efectividad real de dichos influencers y monitorizar la campaña de principio a fin para conocer la eficiencia real de la misma.

    Conoce los números finales

    Es importante conocer las interacciones, views e impactos reales de los contenidos generados durante la campaña para realmente saber si esta ha sido efectiva. El marketing de influencers debe ser, al igual que el tradicional, un marketing soportado por datos.

    Para llegar a este tipo de información es necesario contar con ayuda, mediante agencias o expertos que estén acostumbrados a lidiar con perfiles, y también entender cómo leerlos.

    ¿Necesitas ayuda en tu campaña de influencer marketing?

    En SamyRoad llevamos años trabajando en marketing de influencers, hemos ayudado a más de 200 marcas y contamos con una herramienta propia de medición y trackeo para conocer la performance de diferentes perfiles y ayudarte a encontrar los adecuados.

    Si quieres saber más sobre el tema o cómo podemos ayudarte contáctanos.